A pocos días del inicio del ciclo lectivo en el Reino Unido, el príncipe Harry y Meghan decidieron cambiar a sus hijos de escuela. La decisión fue impulsada por su equipo de seguridad privada, que advirtió sobre la distancia del trayecto y el gran volumen de tráfico en el camino hacia el establecimiento.
El cambio de colegio se produce después de la mudanza de los duques de Sussex al país natal de Harry, concretada el pasado 26 de agosto. En su regreso, ninguno de los dos retomó funciones dentro de la familia real.