Trece personas resultaron heridas en el sur de Arabia Saudita como consecuencia de una serie de ataques con misiles y drones atribuidos a los rebeldes hutíes, según informó la coalición militar liderada por Riad. Los impactos alcanzaron ciudades consideradas clave dentro del territorio saudí.
El episodio se produce en un contexto de creciente tensión regional. Los hutíes mantienen el control de la costa del mar Rojo, una posición que refuerza su capacidad de acción en una zona estratégica para el tránsito marítimo internacional.
Ese escenario se suma a la escalada previa registrada en el estrecho de Ormuz, punto neurálgico para el comercio de hidrocarburos, lo que profundiza la preocupación por la estabilidad de la región.